86.226ha

con cumbres de hasta 2.592m --Pico Almanzor

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Situado en el extremo sur de la provincia de Ávila con una extensión de 86.226 ha, el parque regional de Sierra de Gredos presenta un predominio climático continental.

Dentro del proyecto ClimaDat, esta estación de observación es representativa de la alta montaña, con cumbres de hasta 2.592m (Pico Almanzor). Permite estudiar cómo un sistema de alta montaña en el centro de la Península, abierto a numerosas influencias climáticas, actúa como director del clima.

El grueso de la parte instrumental del site de Gredos se situa en la casa del parque “Pinos Cimeros”, en Hoyos del Espino, así como el punto de información, aunque ciertos equipos que complementarán las mediciones se instalarán en las casas del parque de Guisando y del Valle de Iruelas.

La Sierra de Gredos, una cadena montañosa sobre la que confluyen diferentes fenómenos meteorológicos procedentes sobre todo del Océano Atlántico, presenta una gran variabilidad en cuanto a las precipitaciones que reciben sus distintas caras. Esta variabilidad, que se produce tanto en el tiempo como en el espacio, se refleja claramente en el crecimiento desigual de la vegetación.

© Solo Flores Silvestres

Un sensor frente al cambio climático en el atlántico

La alta variabilidad pluviométrica existente en el eje oeste-este y norte-sur es uno de los principales factores a estudiar en la estación de observación. Mientras que Guisando, en la cara sur, recibe uno de los valores de precipitación más elevados de la península, en la cara norte la precipitación se produce principalmente en forma de nieve.

En este territorio, que actúa como sensor frente al cambio climático, ClimaDat estudia cómo este afecta al funcionamiento de los ecosistemas y a la actividad humana, ya de por sí sometidos a esa gran variabilidad climática. También analiza la exhalación de gases influida por la geología granítica de Gredos.

Un sistema inestable, frágil y variable

Esto es así debido a la influencia de la duración del manto de nieve, de la infiltración de la lluvia a través del escaso suelo y la roca granítica, y de la intensidad de las lluvias torrenciales.

Se estudia además la respuesta de los sistemas naturales al gradiente de precipitaciones debido a la influencia del Océano Atlántico: predominantemente en forma de nieve en la cara norte, y de lluvia en la sur. Esta respuesta depende de la naturaleza de las precipitaciones (nieve o lluvia, que puede ser torrencial), y sobre todo de su temporalidad. La suma de estos factores produce variabilidad en los recursos hídricos, lo cual tiene consecuencias importantes en la producción agrícola y forestal, así como en los recursos eólicos e hidráulicos disponibles para la producción de energías renovables.